13 años: La (breve) historia de una fan

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Tendrás un par de historias que contar cuando regreses

¿Me prometes que regresaré?

No, y si regresas ya no serás el mismo.

Diálogo entre Gandalf el Gris y Bilbo Bolsón en la cinta “El Hobbit: Un viaje inesperado”

28 de diciembre de 2001:

Mi madre y yo nos hallábamos de visita en Toluca, en el departamento de interés social que mi tía y primos habitaban en ese entonces. Hacía un frío bastante soportable ese invierno, considerando el clima inclemente propio de esa estación y esa ciudad, enclavada a las faldas del Nevado con el que comparte el nombre. Yo tenía once años y una mentalidad todavía algo infantil, aun a pesar de que mis curvas femeninas ya desarrolladas indicaban lo contrario, causando el desconcierto de conocidos y extraños a mi entorno. Como buena anfitriona, la tía Hilda planeó agasajarnos ese día llevándonos a alguna atracción local que resultara gratificante a todos los miembros de la familia, y se le ocurrió que el mejor plan para todos sería llevarnos al cine. La última sala que proyectaba películas en mi ciudad, había cerrado sus puertas en 1998, por lo que para que mamá y yo pudiéramos ver un film en la gran  pantalla, debíamos trasladarnos a otros lugares; por lo que la propuesta de mi pariente fue bien acogida por ambas, aun cuando no teníamos la más mínima idea que qué cinta ver.

Llegamos a uno de los múltiples cines que hay en la metrópoli, vimos la cartelera y los horarios en los que se proyectarían las funciones. Recuerdo en particular tres de esas cintas, una porque me impactó el título, y las otras dos porque ya había oído de ellas: Desde el infierno, Monsters Inc.  y El Señor de Los Anillos: La Comunidad del Anillo. Esta última, me había enterado, era la primera parte de una muy ambiciosa trilogía cinematográfica que había sido adaptada de la saga literaria homónima, la cuál contaba con una legión de fans y un amplio prestigio. Fue por eso que, desde el primer momento que entramos al mentado cine, supe qué película quería ver…

-¡Mamá, vamos a ver la de Monsters Inc!

Pero  mi feliz progenitora no creyó conveniente mi sugerencia, dado que era una película animada de temática para niños, y cuatro de los cinco presentes ya superábamos la mayoría de edad, así que la elección final recayó en la tercera opción, cosa que yo me tomé con cierto recelo. Sin embargo, como después de todo, el film sí me llamaba un poco la atención, terminé por accediendo y pensando que “tal vez algo bueno tendría”.  Antes de comenzar la proyección, le dije en son de broma a mi madre que me despertara cuando la cinta finalizara, a lo que mi tía contestó que no debería dormirme, pues dicha película sería mucho más taquillera y mejor elaborada que tantas otras que anteriormente creía eran las mejores obras del séptimo arte. Comenté, por último, que no me parecía tal cosa posible, y tuvimos que guardar silencio después al apagarse las luces y proyectarse los mentados tráilers.

Pues, tan pronto como la película empezó a desplegarse ante mis ojos, me encontré inmersa en un mundo distinto, desconocido…y fascinante. Esa historia nunca en mi vida la había leído, y de la trama sólo contaba con las más básicas referencias, pero no tardé en entender todo lo referente a esa llamada “Tierra Media”  gracias, en gran medida, al mentado intro que el director (que sabría después era un tal Peter Jackson) le añadió. Y luego…bueno, pues la escena final con ese hobbit gordo pero leal del Samsagaz Gamyi siguiendo a su amo Frodo a través del río, arriesgando su vida con tal de no separarse de su lado y cumplir su promesa de fidelidad, acabó por conquistarme. Al salir de esa sala, y al volver a mi ciudad de origen (Uriangato, dicho sea de paso), definitivamente, ya no era la misma, a pesar de que los cambios no se volverían perceptibles hasta unos meses después…

Y, a grandes rasgos, esa es la historia del comienzo de una historia, no situada en la Tierra Media, pero sí tan increíble e intensa como las que se realizan ahí. Es la historia de una fan como yo, que ha mantenido viva la llama de una pasión tan singular por más de una década, y que me ha inspirado a emprender mis propios proyectos Esta es la historia de mi propia Tierra Media, esta es mi historia y la de muchos más, esta es la breve historia de…una fan que sólo soy yo.

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